Satélite de la NASA se dirige sin frenos hacia la Tierra
Pacífico/Isla Galápagos – El miércoles por la mañana, el antiguo satélite de la NASA Van Allen Probe A volvió a entrar sin control en la atmósfera terrestre sobre el Pacífico, al oeste de las Islas Galápagos.
Como informa Daily Mail, el satélite retirado de la NASA perdió el control y se estrelló tras más de una década en el espacio.
La sonda Van Allen A, que pesa alrededor de 590 kilogramos, reentró en la atmósfera terrestre el miércoles a las 6:37 a.m. EDT (12:37 h, hora de Alemania) y cayó en el Pacífico oriental, cerca del archipiélago.
La NASA estima que la mayor parte de la sonda se quemó durante la reentrada. No obstante, es posible que algunos fragmentos hayan sobrevivido y alcanzado la superficie terrestre.
Debido a la ubicación remota, es poco probable que el accidente haya causado lesiones a personas, según la agencia espacial estadounidense.
La misión estaba inicialmente prevista solo para dos años.
La sonda Van‑Allen A fue lanzada al espacio junto con su gemela, la sonda Van‑Allen B, en agosto de 2012. Originalmente, la misión estaba prevista para durar dos años.
Durante varios años, ambas sondas atravesaron los llamados cinturones de Van Allen, regiones invisibles y anulares de partículas cargadas de alta energía que rodean la Tierra.
Las sondas fueron diseñadas específicamente para orbitar dentro de ese entorno y recopilar datos sobre cómo los cinturones de radiación capturan, aceleran y liberan partículas.
Nadie esperaba al principio que la misión se prolongara mucho más de lo previsto. Sin embargo, ambas sondas siguieron proporcionando importantes descubrimientos científicos hasta el año 2019.
Se estima que la reentrada de la sonda gemela Van‑Allen B no ocurrirá antes del año 2030.
Foto de portada de Bildmontage: NASA