Margerita tiene ojos verde venenoso después de la visita al médico: «¡Esto no es un filtro!»
Irlanda - Sin filtro de redes sociales, sin efecto especial, sino pura realidad: después de una visita al oftalmólogo, Margerita Wargola se encontró mirando al espejo con los ojos de un verde brillante.
En un video de Instagram ella está sentada riendo en el coche y aclara: “¡Esto no es un filtro!”. En realidad, sus lentes de contacto se habían teñido de forma espectacular.
El desencadenante: un medio de contraste habitual que se usa en los exámenes oculares. En principio, nada fuera de lo normal, pero la enfermera responsable se olvidó de recordarle a Margarita que se quitara las lentes antes del procedimiento.
“Parpadeé y todo se volvió amarillo”, recuerda en el clip que está volviéndose viral en la red. Poco después, ambas lentes estaban completamente coloreadas, con un resultado que se sitúa entre una fiesta de neón y la ciencia ficción.
El personal de la clínica intentó enjuagar el color, pero no sirvió de nada: las lentes permanecieron obstinadamente verdes.
Margerita Wargola tuvo que volver a casa con los ojos de un verde brillante.
Y como Margerita no llevaba ni lentes de contacto de repuesto ni gafas, no le quedó otra opción que volver a ponerse los ejemplares luminosos y dirigirse a casa. “Tengo miopía de -8,5 dioptrías. Practicamente estoy ciega”, explica.
Al llegar a casa, incluso la solución de almacenamiento adquirió un tono verde tóxico.
En otro vídeo, Margerita volvió a mostrar sus ojos naturales y, riendo, sostuvo frente a la cámara las lentes coloreadas como un recuerdo curioso.
Sin embargo, no es una enfermera malvada. Al contrario: quizá guarde el par verde para el Día de San Patricio, cuando los irlandeses se visten de verde y el look encajaría a la perfección.