Caos de nieve deja 35 muertos: el deshielo empeora la situación.
Japón - Tras dos semanas de intensas nevadas, la situación en el norte de Japón se ha agravado aún más: el repentino aumento de las temperaturas amenaza con avalanchas y masas de nieve de toneladas que podrían deslizarse desde los tejados. El número de fallecidos ha ascendido a al menos 35 y casi 400 personas resultaron heridas.
La prefectura de Aomori sigue siendo la más afectada, según informa Japan Today. Allí, las continuas nevadas desde finales de enero enterraron ciudades enteras bajo masas de nieve de hasta dos metros de altura.
Escuelas y comercios permanecieron cerrados y muchos residentes no pudieron salir de sus casas durante varios días.
El miércoles se produjo el peligroso cambio de clima: según la AFP, las temperaturas subieron hasta 8 grados. La nieve se volvió pesada y húmeda, lo que la hizo mortal.
Las autoridades advirtieron con vehemencia sobre bloques de nieve que caían y avalanchas. “Pedimos a los residentes afectados que tengan especial cuidado y presten atención a la nieve que cae y a las avalanchas”, explicó el subsecretario del Gabinete, Masanao Ozaki.
Muchos de los accidentes mortales siguieron exactamente este patrón. Masas de nieve se desprendieron de los techos de las casas y sepultaron a personas; otros cayeron de los tejados mientras intentaban desenterrar sus hogares. En varios casos, los edificios colapsaron bajo el enorme peso.
Incluso fuera de Aomori, la nieve exige sacrificios.
En la región de Niigata se encontró a un hombre muerto bajo su casa derrumbada, y otro perdió la vida cuando su garaje colapsó bajo el peso de la nieve.
Los residentes se desplazan por pasillos estrechos entre muros de nieve de varios metros de altura, que en algunos casos son el doble de la estatura de una persona. A pesar de que la altura de la nieve ha disminuido ligeramente, el caos en el tráfico persiste.
El gobierno ha enviado soldados para despejar las carreteras y asegurar las zonas en riesgo. Sin embargo, no hay señales de alivio.
Los servicios meteorológicos ya advierten sobre el próximo retroceso: a partir del fin de semana se esperan bajas temperaturas y nuevas nevadas.