Videos virales: la profesora de “Hobby Dogging” se siente incomprendida
De Nico Pointner
Bad Friedrichshall - Tras conocerse su deporte canino sin perro, Barbara Gerlinger (65) dijo que casi no podía escapar del enorme interés mediático.
"Obviamente hubo miles de consultas, fue una locura", dice ella. Sin embargo, el interés de los clientes por su "Hobby Dogging" en Bad Friedrichshall, en el distrito de Heilbronn, sigue siendo muy limitado.
Solo unas diez personas se han puesto en contacto en las últimas semanas por teléfono o WhatsApp, informa la mujer de 65 años. "Es poco", admite Gerlinger. Muchos simplemente han entendido mal la idea.
Se suele presentar como si el llamado "Hobby Dogging" consistiera solo en pasear con correa y arnés, se queja. Pero eso es secundario. "Muchos no han captado que no se trata solo de pasear, sino de lo mental".
En la tendencia del "Hobby Dogging", los amantes de los animales con correa y arnés superan obstáculos y guían a perros imaginarios por un circuito, sin necesidad de un perro real. Según Gerlinger, la idea surgió en la sede del club, como un capricho bajo los efectos del licor.
Cuando publicó sus primeros videos en la red, se volvieron virales. Millones de visitas y un sinfín de comentarios siguieron, algunos burlones, otros divertidos. "No importa lo que hayan consumido, yo quiero lo mismo", escribió un usuario.
El problema está al otro lado de la cuerda
Su objetivo es entrenar la concentración y la postura de los dueños de perros, una especie de simulacro para verdaderos conductores caninos.
Porque el problema nunca es el perro, sino siempre la persona. En las redes sociales recibieron críticas a veces muy duras.
Gerlinger lo toma con calma. “Y si la gente pasea con una correa por el parque, no le hace daño a nadie”, dice.
A pesar de todas las burlas, Gerlinger sigue convencida de su idea. Pronto ofrecerá un curso de prueba para interesados y, el próximo año, seguirán los cursos reales de “Hobby Dogging”.