Una influencer abre un oasis de bienestar en su jardín y se enfrenta a los vecinos.
Norfolk (Reino Unido) - En una tranquila zona residencial de Kings Lynn ( Reino Unido ) una influencer de fitness está causando gran revuelo. La modelo Megan Smith (24) abrió sin permiso un estudio de pilates en el jardín de sus abuelos, lo que no le gusta en absoluto a sus vecinos.
La atractiva deportista, que según los vecinos se autodenomina “entrenadora integral de fitness”, ha abierto una oasis de bienestar en la finca de su familia, valorada en 825 000 libras (aproximadamente 952 000 euros), en detrimento de varios residentes.
Como informó el Daily Mail, la joven de 24 años ofrece en su llamado “Luco Wellness”, una casa de jardín reformada, clases de pilates, sesiones de sauna, jacuzzi y baños de hielo desde noviembre de 2025.
Aunque muchos de sus más de 23 000 seguidores en Instagram consideran el proyecto innovador, varios vecinos se resisten al centro de relajación y se sienten perturbados por su funcionamiento.
Especialmente los cursos de inicio temprano a partir de las 6 a.m., el tráfico adicional y la falta de aparcamiento en la zona residencial están generando una carga cada vez mayor para los residentes. Según los habitantes, sus actividades se prolongarían hasta las 20 h.
Los críticos calificaron su negocio como “incompatible con la vida tranquila” en el vecindario, según informó el portal de noticias.
A pesar de la falta de permiso de construcción: Megan Smith sigue impartiendo clases en la tranquila zona residencial
Hasta ahora, la británica no ha podido presentar un permiso de construcción oficial para su proyecto de bienestar. Según la Daily Mail, la influencer ya habría solicitado una certificación posterior en enero.
El ayuntamiento responsable de Kings Lynn y West Norfolk decidirá, se espera, el 12 de enero sobre la solicitud de la empresa de fitness y belleza. Los opositores argumentan que una actividad comercial tan intensiva en medio de una zona residencial no es viable.
Otro punto crítico es la escasa superficie del terreno. Las estrechas callejuelas y los angostos accesos bloquearían las calles para los clientes de la influencer, lo que, según los residentes, pondría en riesgo a los peatones.
A pesar del descontento, también hay voces en la vecindad que apoyan el nuevo punto de encuentro de bienestar. Un vecino destacó ante el portal de noticias que un centro así podría fomentar tanto la salud física como la mental.