Mujer se somete a una prueba de ADN y descubre una impactante sorpresa.

Middletown (EE. UU.) – La búsqueda de sus antepasados y su historia llevó a una mujer a una conclusión impactante: la estadounidense descubrió, a través de una prueba, que su ADN aparece en una investigación de homicidio.

Anna Grady descubrió, mientras investigaba su genealogía, que su ADN apareció en una investigación de asesinato.   © Bildmontage/Screenshot/Facebook/Anne Grady

Durante años Anna Grady investigó la historia de su familia y ya ha logrado crear un extenso árbol genealógico que rastrea su linaje ancestral a lo largo de siglos.

Sin embargo, su último descubrimiento la involucró directamente en una persecución penal.

Grady entregó su ADN a la organización sin ánimo de lucro “DNA Justice”, una base de datos que recopila información genética para investigaciones policiales.

“Subí mi ADN y me dijeron que recibiría un correo si aparecía alguna coincidencia”, recuerda la mujer de Minnesota a Newsweek. Y poco después recibió realmente una carta.

“DNA Justice” se puso en contacto con ella e informó que sus datos genéticos podrían ser relevantes para una investigación en curso. Se trataba de nada menos que un caso de asesinato !

El ADN aparece en la investigación del asesinato

Las pruebas de ADN no solo pueden reunir a familias, sino también ayudar en investigaciones policiales. (Imagen simbólica)   © 123rf/liudmilachernetska

Hasta ahora Grady no sabe si su ADN está relacionado con la identificación de un sospechoso o de un cadáver. “Quiero saberlo, sobre todo cuando se trata de cuerpos desconocidos”, afirma.

La organización mantiene un perfil bajo y, a petición, declara que no puede revelar detalles de sus investigaciones. Cada persona cuyo ADN coincida en al menos 7 centimorgans (unidad de medida genética) con el de un perfil de la autoridad policial es contactada.

Grady espera que su ADN pueda ayudar a otras personas atrapadas en casos sin resolver. “Saber que puedo contribuir a hacer lo correcto y dar a una familia el cierre que necesita”, dice la estadounidense.

Su propio proyecto ya incluye a más de 7 000 personas que forman parte de un árbol genealógico. En el proceso, Grady se topó sobre todo con mucho sufrimiento: “Descubrí que mis antepasados maternos, mis bisabuelos, fueron todos dueños de esclavos”. Para ella, que tiene hijos y nietos negros, ese hallazgo resultó “conmocionante”.

Además, gracias a los análisis de ADN, entró en contacto con parientes de los que desconocía su existencia.

Su proyecto de genealogía es para ella mucho más que una búsqueda: para Grady se trata de responsabilidad, memoria y la oportunidad de reparar el pasado.