Rescatista de animales encuentra a Rocky, desaparecido 43 días: “Es el único perro por el que he llorado en mi vida”.
Colorado (EE. UU.) – Steve Maa, su novia Kate y su perro Rocky habían completado un largo viaje el 28 de diciembre del año pasado. Partieron del noreste de EE. UU. y se dirigieron hacia el oeste. El objetivo: California. Allí Steve había conseguido un nuevo empleo. En una parada intermedia, la tranquila vida de la pequeña familia se desmoronó de repente.
Steve y Kate se preparaban para un día de esquí en las nevadas montañas del estado de Colorado, EE. UU. Mientras tanto, su perro Rocky debía ser cuidado por una cuidadora de perros. ¡Las cosas tomaron otro rumbo!
Un ruido asustó a Rocky y el pequeño se escapó a 3 000 metros de altitud. Steve y Kate buscaron durante una tormenta de nieve hasta las 3 de la madrugada, sin éxito. Desesperado, el joven pidió consejo a la alcaldesa local, quien, según nj.com, lo puso en contacto con el rescatista de animales Brandon Ciullo.
Ciullo y su equipo no tardaron en actuar: instalaron cámaras de vida silvestre y lanzaron llamados a través de las redes sociales. “Steve estaba realmente temeroso de que Rocky no sobreviviera la noche”, comentó Ciullo.
Tras tres días de búsqueda, el perro fue captado por primera vez en una cámara. Los rescatistas localizaron a Rocky, establecieron contacto visual y el dueño, Steve, intentó acercarse a su mascota. Pero Rocky, muy asustado, volvió a huir. Desde ese momento, desapareció durante 40 días.
Steve y su Rocky se vuelven a ver después de más de un mes.
Rescatista de animales Brandon Ciullo se convierte en el héroe canino
Durante más de una semana, 16 horas al día, Steve buscó a su perro tras otro traumático episodio. Pero como el primer día de su nuevo trabajo estaba a la vuelta de la esquina, el estadounidense tuvo que confiar de lleno en Brandon Ciullo.
Junto a su equipo y a voluntarios, el rescatista recorrió durante más de un mes el terreno montañoso. Cuando casi todos habían perdido la esperanza, a los 43 días inciertos Ciullo recibió una buena noticia: la cámara de seguridad de un vecino había captado a un perro negro.
Ciullo mostró las imágenes al ya desesperado Steve, quien confirmó que se trataba de su Rocky. Entonces el rescatista se puso manos a la obra. Ciullo instaló una trampa y la untó de forma poco convencional con mantequilla de maní. Tras tres horas, Rocky cayó en ella.
Asustado y con apenas doce kilogramos, el peludo fue recogido y llevado al veterinario. Después de cuatro días de recuperación, volvió con su dueño. “Ver a Rocky de nuevo fue increíblemente emotivo”, dijo Steve. Brandon Ciullo también se mostró conmovido: “Es el único perro por el que he llorado jamás. Estas reencuentros son la razón por la que hacemos lo que hacemos”, afirmó el héroe canino.