Nariz de Golden Retriever pasa de negra a rosa: el dueño se queda asombrado con lo que ocurre después
Arlington (EE. UU.) – «¡No podía creer lo que veían mis ojos la primera vez!» Kevin Bubolz, de Arlington, Virginia, notó hace algunos años, desconcertado, que la nariz de su golden retriever, Emma, se había puesto rosada en invierno. La historia se volvió aún más misteriosa cuando, en primavera, el bulbo olfativo recuperó su habitual color negro. Cuando la nariz volvió a ponerse rosada el invierno siguiente, Bubolz quedó totalmente perplejo. Ahora, sin embargo, conoce la verdad.
En un video de TikTok, el estadounidense lleva varios días presentando la curiosa historia. En él muestra no solo tomas de la nariz de Emma, que cambia de color constantemente, sino también las de su compañera Ellie.
Deja claro que el órgano olfativo de la otra golden‑retriever siempre permanece negro. Afortunadamente, Bubolz también explica de inmediato cómo se producen esos cambios de color tipo camaleón.
«Al parecer se le llama nariz de nieve o nariz de invierno», revela el dueño en el video. El proceso se repite cada año, pero según Bubolz es totalmente indoloro e inofensivo.
Lo que falta es una explicación comprensible de este «juego de colores». Incluso la comunidad científica sigue sin resolver el misterio.
Video de TikTok muestra extraños cambios de color en la nariz de la golden retriever Emma
"No estamos seguros de cuál es la causa. Pero como ocurre con mayor frecuencia en invierno o en climas fríos, sospechamos que podría estar relacionado con la temperatura o, quizás, con ciertas enzimas", explicó la Dra. Sandra Koch, dermatóloga veterinaria certificada, en una entrevista con petMD.
Lamentablemente, ella misma tuvo que contradecirse un poco. La llamada "nariz de nieve" aparece con mayor frecuencia en invierno, pero también puede presentarse en verano o incluso en zonas tropicales, según la experta.
"Tenemos muy poca información al respecto. Se ha investigado poco, y la mayor parte de lo que sabemos se basa en casos aislados", admitió finalmente la Dra. Koch.
Así que probablemente la perra Emma seguirá fascinando a su dueño con este misterio. Por suerte, a Bubolz ya no le preocupa nada.