Entregado justo antes de Navidad: “Gran protector” Unka tiene un corazón aún más grande
Berlin - El robusto cruce centroasiático‑owtscharka tiene cinco años, pero en el fondo sigue siendo un cachorro enérgico. En el refugio Berlín busca Unka desde diciembre personas que le ofrezcan de nuevo un verdadero hogar.
Unka es alegre, atento y le encanta colaborar con sus cuidadores. Con una guía clara y serena, realmente florece; como buen protector del rebaño, también muestra una buena dosis de terquedad. ¿Irrespetuoso? A veces. ¿Encantador? Sin duda.
Entusiasmado, Unka a veces olvida lo grande y fuerte que es. Al jugar, puede pasar que se pase de la meta, por lo que los niños en su nuevo hogar ya deben ser firmes. Una perra segura de sí misma podría ser una buena compañía para él.
En cuanto a salud, Unka presenta una ligera desviación en las patas traseras, que sin embargo no le impide desenvolverse en la vida cotidiana.
Lo que Unka busca no es un lugar en el sofá, sino una tarea: un terreno bien asegurado, estructuras claras y personas con experiencia en el manejo de perros de protección de rebaños. Quien le brinde seguridad, liderazgo y confianza obtendrá un compañero leal con un fuerte instinto de vigilancia, y un corazón que solo espera poder regresar finalmente.