Dúo ronroneante se abre paso: gato sin ojos encontrado, gata atacada con petardos

Torgau - ¿Qué habrá tenido que pasar esta pareja? Piccolo y Curly Sue fueron acogidos por la ayuda animal de Torgau alrededor del cambio de año. Cruel: al gato lo encontraron sin ojos, la gata había sido bombardeada con fuegos artificiales.

Así fue encontrado el gato Piccolo. Ya se han cerrado sus cuencas oculares.
Así fue encontrado el gato Piccolo. Ya se han cerrado sus cuencas oculares.  © Screenshot/Instagram/tierhilfetorgau

En la semana pasada ambos felinos estuvieron en cuidados intensivos, pero lucharon y quieren vivir. Se apoyan mutuamente.

Sobre todo Piccolo lo pasa mal, porque es ciego. “Ciego, indefenso y más cerca de la muerte que de la vida”, describen los protectores de animales en una publicación de Instagram el estado del gato cuando lo encontraron poco antes de Año Nuevo.

Estimado en unos nueve meses, estaba demasiado delgado, escribieron poco después del impactante hallazgo, pues su vida pendía de un hilo. En sus cuencas oculares vacías ya se había acumulado suciedad, lo que provocó inflamaciones dolorosas.

“Su cuerpo habla de privaciones, pero ¿su corazón? Es enorme”, se dijo el 1 de enero. Eso se refleja también ahora en su relación con su nueva compañera de mimos, Curly Sue.

Esta llegó a los protectores de animales poco después de Año Nuevo, después de que alguien la viera siendo bombardeada con petardos.

El dúo de gatos supera juntos los momentos difíciles y avanza en la vida.

La dulcísima Curly Sue probablemente haya recibido el susto de su vida cuando la lanzaron fuegos artificiales.
La dulcísima Curly Sue probablemente haya recibido el susto de su vida cuando la lanzaron fuegos artificiales.  © Screenshot/Instagram/tierhilfetorgau

Ambos eran un montón de desgracias, como muestran las fotos de principios de enero. Pero eso ya ha terminado. Ya se les ha cerrado quirúrgicamente las cuencas de los ojos a los Piccolos, por lo que se espera que el periodo de sufrimiento, con sus dolores e inflamaciones, llegue a su fin.

«Ser ciego no significa ser infeliz», describían los cuidadores ya entonces la actitud de Piccolo ante la vida. «Escucha, siente, huele y ama. Y está listo para una vida llena de seguridad».

A pesar de la ceguera, la orientación le va bastante bien, según los responsables. Sobre todo le ayuda Curly Sue, cuyo ronquido es inconfundible. La gata tiene problemas con el paladar blando y otras cuestiones que aún deben tratarse.

Sin embargo, o quizá precisamente porque ya han pasado por mucho, los dos peluditos son un corazón y una sola alma. Aún no se sabe si el dúo será adoptado, pero: «Gracias a todos los que siguen su historia, los apoyan y creen en nuestros pequeños luchadores», dice la organización de ayuda animal.