Hombre (84) salva la vida de su yerno con un trasplante de órganos: “Estaba totalmente atónito”.
Manchester (Reino Unido) – Fue una llamada que el británico Ian Tonks no olvidará pronto. Al otro lado de la línea estaba su suegro Graham Sisson (84), con una decisión que cambiaría sus vidas para siempre: quería donarle un riñón.
El yerno del hombre de 84 años ya había recorrido un largo camino de sufrimiento en el momento de la llamada, informó Manchester University y compartió la historia de los dos hombres en una publicación en Facebook. “La vida se detuvo por completo”, explicó Ian en la entrevista con la clínica.
Cuando su función renal fue disminuyendo progresivamente, tuvo que recurrir a la diálisis. Pero la enfermedad no solo le provocó sufrimientos físicos. Ian ya no pudo trabajar y poco a poco perdió la posibilidad de dedicarse a sus aficiones, un duro golpe para el británico.
Un día recibió la llamada de su suegro. “Estaba totalmente sorprendido por la decisión de Graham”, admitió. Ian apenas podía creerlo cuando el hombre de 84 años le dio la buena noticia. “Realmente no hay regalo en el mundo que se compare con lo que ha hecho”, añadió el expaciente de diálisis.
El entonces octogenario mantuvo su decisión. Graham tampoco mostró dudas a causa de su avanzada edad. El donante de órganos de Ian se sometió, aproximadamente un año antes de la operación, a numerosos exámenes médicos.
“Vi lo terriblemente enfermo que estaba y quise ayudarle a recuperar su vida”, declaró el hombre de 84 años durante la conversación. A finales de 2024 se realizó con éxito el trasplante de riñón. Además, Graham recibió un reconocimiento como “el donante masculino de riñón más anciano de un hospital de Manchester”.
Ian está seguro: «Sin Graham habría muerto en pocos meses».
Con el trasplante de riñón, Ian también empezó una nueva vida. “Todavía es una sensación increíble poder ir al baño con normalidad y no depender de una máquina”, describió el periodo posterior a la operación.
El expaciente de diálisis le explicó a la Universidad de Manchester lo que habría sido de él sin la ayuda de su suegro: “Sin Graham habría muerto en pocos meses”. Gracias al hombre de 84 años, el británico ahora puede disfrutar de la vida al máximo.
El propio suegro de Ian se mostró humilde. “La atención y los elogios me resultan, sinceramente, un poco incómodos”, confesó Graham en la entrevista. Solo está feliz de que Ian esté bien. Para el británico, el hombre de 84 años ya era un “héroe silencioso” antes de la operación.
Así que el donante de órganos nunca pide nada a cambio y siempre está dispuesto a escuchar. “Es sorprendente que lo haya hecho, pero al mismo tiempo no lo es, porque así es él”, explicó Ian con orgullo.
Foto de portada de Fotomontage/Screenshot/Facebook/Manchester University NHS Foundation Trust