42 años y nunca ha tenido sexo: una mujer tiene una hija sin un hombre.

Tunbridge Wells (Inglaterra) - La mayoría de los niños nacen de una relación sexual, pero no es así con Kimberly. Tiene una hija y sigue siendo virgen.

Scarlett (7) nació mediante fertilización in vitro y crece sin padre.   © Bildmontage: Instagram/thesinglemotherofalljourneys

Lo que para muchos resulta inimaginable, para la de 42 años Kimberley Godsall es completamente normal: nunca ha tenido relaciones sexuales, pero aun así cría a una hija que ella misma dio a luz.

En 2018 la británica optó por la fertilización asistida, con la que tuvo a su hija Scarlett (7).

«Scarlett sabe cómo surgió, pero aún no sabe cómo nacen los demás bebés», contó Kimberley al Daily Mail. Ya anticipa que pronto tendrá que mantener «la conversación» – es consciente de que tiene un donante, pero no un padre.

«Si le hablo de sexo, también le diré que yo misma nunca lo he tenido», añadió la profesora particular.

Ante preguntas curiosas, la mujer de 42 años está preparada: «Lo explico así: fue decisión de mamá no tener sexo, y todos tomamos decisiones cuando somos adultos».

Kimberley describe a su hija como una niña muy inteligente, con una comprensión lectora propia de una niña de once años.

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Kimberley Godsall decidió vivir en abstinencia.

Scarlett y su madre Kimberley (42) forman un equipo inseparable.   © Instagram/thesinglemotherofalljourneys

La madre teme el momento en que Scarlett pueda empezar a pensar en una relación sexual. Podrían surgir preguntas y temas en los que, por falta de experiencia, ella no pueda ayudar.

"De ninguna manera quiero que Scarlett sienta que tiene que hacer las cosas como yo."

En la vida de Kimberley llegó un momento en que decidió no tener sexo fuera del matrimonio. No sabe bien por qué, la mujer de 42 años.

La británica ya había mantenido varias relaciones, pero entre los hombres nunca hubo ninguno con quien quisiera intimar.

"El segundo me preguntó si podía entrar a mi apartamento después de que las cosas se pusieran calientes en el coche cuando me dejó una noche. Inventé una excusa y corrí a la puerta", explicó Kimberley, describiendo cómo escapó de la situación.

Sus tratamientos de fertilización in vitro le costaron en total unos 16.000 libras (aproximadamente 18.500 euros). Al principio había dos embriones, pero la mujer de 42 años decidió criar solo a un niño.

Así lo descongeló y lo conserva desde entonces como una especie de recuerdo en un frasco en casa.