Novia organiza la boda en solo 30 días para que su abuelo gravemente enfermo pueda asistir.

Irving (Texas/EE. UU.) – Era una carrera contra el tiempo: Taylor Bratton (28) había encontrado al amor de su vida y planeaba casarse con su pareja algún día. Pero, debido a un trágico destino, tendría que subir al altar mucho antes de lo que había imaginado, algo que la estadounidense no había previsto.

Taylor Bratton (28) no se lo pensó mucho y organizó una boda en 30 días para poder contar con su abuelo David (78) presente.   © Fotomontage/Screenshot/Instagram/taylornbratton/mostlycoool/ffilmval

La joven de 28 años tuvo que afrontar, ya a principios del nuevo año, una dolorosa noticia: su abuelo David (78) fue diagnosticado con leucemia. Los médicos le dieron apenas unas semanas de vida. Pensando en una próxima boda, la mujer de 28 años ideó, junto a su entonces prometido Salvatore Potts (29), un plan.

«Supe de inmediato que no podía imaginarme una boda sin él», explicó la estadounidense a PEOPLE. En 30 días, la pareja organizó una ceremonia completa. A través de Zoom le comunicó a su abuelo la fecha del evento. Dave quedó «increíblemente conmovido» por el gesto.

«Wow, Taylor… eso es una de las dos cosas que más deseaba: verte casarte y que Tano [su bisnieto, nota del traductor] se acuerde de mí», le dijo. Para Taylor y su esposo, la planificación supuso una tarea titánica. «No hubo tiempo para reflexionar demasiado; simplemente había que tomar decisiones», añadió la joven de 28 años.

Así fue como la pareja se dio el sí el 1 de febrero en la ciudad de Irving (Texas/EE. UU.). Sin embargo, hasta el último minuto, Taylor tuvo numerosas dudas. «Existía la posibilidad real de que él no lo lograra», explicó la nieta de David.

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Pocas semanas después de la boda de Taylor, falleció su abuelo David.

Tanto la novia como su abuelo disfrutaron de la boda al máximo.   © Fotomontage/Screenshot/Instagram/taylornbratton/mostlycoool/ffilmval

Para su boda, la pareja decidió elegir un lugar muy especial: el “Las Colinas Country Club”. Para Taylor, ese sitio se había convertido en una especie de “hogar”. “Resultó curioso, porque mi abuelo siempre había propuesto ese lugar para nuestra boda”, comentó Taylor en la entrevista.

La joven de 28 años invitó a 17 personas a su celebración. “Lo que realmente hace única una boda son las personas y el amor que se respira en el ambiente”, añadió. La nieta de David no necesitó ni DJ ni florista. Para Taylor y su pareja de 29 años solo importaba una cosa: el momento.

David y Taylor disfrutaron de la boda y aprovecharon los últimos instantes rodeados de familia. “Nunca había abrazado tan fuerte a mi abuelo en mi vida”, confesó.

Unas tres semanas después de la boda de Taylor, David perdió la batalla contra el cáncer. La joven de 28 años aún recuerda las últimas palabras que escuchó antes de que su abuelo se marchara de la boda: “Sé que lo hiciste por mí”.