Gato encontrado y diez meses después deportado: el veterinario causa una gran sorpresa
Colonia - Problemas de salud, un cambio de ambiente inesperado y una curiosa historia de hallazgo: Así se puede describir el triste destino del gato Bolo, que hace poco llegó al refugio de animales Dellbrück .
Si el valiente cuadrúpedo pudiera contar lo que le ha ocurrido en los últimos meses, su rompecabezas tal vez se armaría un poco más rápido.
Hasta entonces, los rescatistas de animales de Dellbrück solo cuentan con la información de sus supuestos antiguos dueños. Al parecer, encontraron a Bolo hace medio año y, de repente, ya no pudieron seguir cuidándolo.
Porque: el gato “no tiene cola, tiene las patas bastante cortas y demasiado exceso de grasa en las costillas”, escribe el refugio en su última publicación de Instagram.
En poco tiempo surgieron varias quejas que, previamente, habían sido ocultadas a sabiendas.
Por un lado, el personal notó que Bolo tiene graves problemas para orinar, de modo que, apenas un día después de entregarlo, terminó en manos de un veterinario.
Resultó que el gato, de unos diez años, no solo tiene un problema agudo de vejiga, sino también tendencias a la esteatosis hepática. En otras palabras: Bolo estuvo “totalmente mal alimentado” durante mucho tiempo. Sin embargo, parece que no se quiere volver a confrontar a sus antiguos dueños con preguntas al respecto.
En su lugar, a partir de ahora Bolo recibirá una gran cantidad de medicamentos y caricias para recuperarse. Para sus cuidadores ya está claro, después de poco tiempo, que Bolo es el “gato más dulce y acurrucado del mundo”.