Stuttgart - Buenas noticias del zoológico de Stuttgart : Un camellito nació el viernes.
La yegua Trampeltierstute Chiara dio a luz a un potro en la Wilhelma. El padre es el semental Genghis, de doce años. Junto a la yegua Faya, viven en el pueblo asiático de la Wilhelma.
Chiara nació, por cierto, en la Wilhelma hace 17 años. En la primavera de 2024 dio a luz a una cría que, en verano, fue trasladada a un parque zoológico de Renania del Norte-Westfalia.
El director de la zona, Stephan Paspalaris, se muestra entusiasmado: “Estamos muy contentos con la llegada de un nuevo miembro a la familia de los Trampeltieren. Al tratarse de una potranca, las posibilidades de que permanezca permanentemente con nosotros en la Wilhelma son altas.”
Y añade: “Los primeros días de vida los pasa con su madre para adaptarse, en un corral separado.”
Los jorobados no sirven como reservorios de agua.
Los camellos fueron domesticados por los humanos hace ya 4500 años. Son capaces de tolerar con gran eficacia variaciones extremas de temperatura.
Como animales de carga y de monta se volvieron indispensables para el ser humano. Los camellos salvajes están gravemente amenazados, pues sólo quedan alrededor de 1000 individuos en los desiertos de Mongolia y China.
Por cierto, existe el rumor muy extendido de que los camellos tienen dos jorobas. Kerstin Ludmann, curadora responsable del Pueblo Asiático y de la granja didáctica asiática, explica: «Contrario a la creencia popular, las jorobas no sirven como depósito de agua, sino como reserva de grasa».
Continúa: «En épocas de escasez de alimento, los animales pueden movilizar esas reservas energéticas y sobrevivir durante largos periodos sin alimentarse regularmente. En los potros recién nacidos, las jorobas aparecen al principio como pequeñas protuberancias. No es sino hasta los tres meses de edad que se hacen visibles, cuando las reservas de grasa se han llenado con la nutritiva leche materna».
Ya la próxima semana los visitantes podrán ver al potro en la gran instalación.