Perro nació sordo: cómo su dueño lo invita a pasear y derrite corazones
West Midlands (Reino Unido) - Cuando se llama a “Bruno”, no ocurre nada en su cuerpo: el perro blanco nació sordo. Por eso sus dueños tuvieron que idear otro método para comunicarse con su mascota. Cómo lo lograron ha conmovido a miles de personas en Internet.
Bruno vive con sus dos dueños en West Midlands, en el Reino Unido . Aunque es originario de España, sus dueños no tuvieron que aprender un nuevo idioma, sino gestos.
Cuando llega la hora del paseo, se lo comunican a Bruno con una señal en la que pasan los dedos por la otra mano. Como su compañero de cuatro patas ya está acostumbrado a ese gesto, se emociona al primer indicio de la “salida a pasear”.
En un vídeo de la pareja británica, que en Instagram ya supera los 1,7 millones de reproducciones, se ve cómo Bruno primero observa curioso el gesto de su dueño y luego se alegra al darse cuenta de que es hora de salir.
“¡Reacciona al instante en cuanto ve la señal!”, escriben sus dueños en el clip.
Perro sordo aprende a través del lenguaje de señas qué debe hacer.
Incluso cuando están fuera de casa, la pareja tiene que recurrir a señas para comunicarle a Bruno lo que le corresponde. Primero le hacen un gesto de saludo en su dirección para captar su atención. Después realizan el movimiento de mano correspondiente. “Muchos nos preguntan cómo funciona el entrenamiento de llamada con un perro sordo ”, comenta el dueño de Bruno en otra publicación de Instagram. “¡Principalmente con repetición y paciencia!”
Con el tiempo surgió una conducta curiosa: cuando a Bruno no le apetece seguir órdenes, elige el camino más fácil y simplemente no mira. “Mira hacia otro lado e ignora lo que le dices”, dice la pareja.
Sin embargo, al usar el lenguaje de señas mantienen un contacto visual muy intenso: “Te mira a los ojos para establecer una conexión contigo”.
El comienzo de su vida no fue nada fácil. Por ser sordo, sus antiguos dueños en España lo catalogaron como “peligroso” y lo abandonaron. Después terminó en una estación de eutanasia, donde tuvo que esperar su sacrificio.
Pero el destino le dio una segunda oportunidad: una organización protectora lo rescató y lo trasladó a Reino Unido, donde fue entregado a su familia actual. Estiman que tenía alrededor de dos años cuando lo adoptaron hace cuatro años.
“No habla español”, bromea su dueño en un vídeo. Él y su pareja disfrutan mimando al perro con todo el cariño posible. “Siempre decimos que ya ha sufrido suficiente y ahora puede tener lo que quiera”.
Foto de portada de Bildmontage/Screenshot/Instagram/brunothedeafdog